Efectivamente, en los países desarrollados, ante un fracaso electoral del líder político, éste presenta su renuncia –en apenas horas– tras saberse los resultados electorales.
El caso es que esto no ha sido lo que ha sucedido en estas elecciones congresuales y municipales.
El “supuesto fracaso del PRD de las manos de Miguel Vargas, el pasado 16 de mayo”, fue muy bien orquestado, y no me lo han dicho ni fuente segura, ni nadie en especial. Pero, algo aprendí de lectura comprensiva que nos dan en la primaria. Sólo había que leer los mails, artículos en la prensa digital y comentarios en Facebook, para llegar por su propia cuenta a esta conclusión política.
Y el gobierno del PLD lo sabía, y de estos momentos de “embotamiento cerebral y lavado de cerebro” se aprovechó. Repartiendo todo tipo de “cacharros” para la casa, comida en los mítines y dinero versus cédula. Mientras, muchos líderes y dirigentes se cruzaron de brazos a ver el panorama. A tal punto, que leí el domingo que la gente se agolpaba en las mesas electorales y ofrecía su cédula. Este comportamiento de algunos ciudadanos que yo sepa nunca había sucedido de una manera tan descarada.
Pero, ¿qué moralidad o reproche, y mucho menos, censurarlos, le podemos exigir a un país que por los cuatro costados sólo se habla de políticos corruptos, drogas, violencia e inseguridad en general?
Es la forma inteligente del pueblo dominicano arrancarle algo de lo que sus gestores mal administran en su propio provecho.
Son listos, más de lo que creemos. En vez de olvidarnos de Miguel Vargas, por dos meses, por ejemplo, vivíamos invocándolo a cada momento. La “maldición” cayó, sí, pero a nosotros mismos.
No obstante el presidente y líder del partido, y muchos lo han corroborado, se ha avanzado aún no teniendo senadurías. Los ayuntamientos son los grandes protagonistas de esta contienda electoral. Y desde ya debemos reconocer el trabajo de base realizado por los dirigentes medios, incluyendo, el costo en víctimas y heridos.
Como he leído, con ellos se generarán empleos para los y las perredeístas. También, hay más diputados.
Siguiendo el tema: sus principales líderes y dirigentes políticos colaboraron poco o casi nada para el triunfo. Sus intervenciones en la campaña más bien eran mítines de ellos mismos con miras al 2012. No sé si ya por susto o números en manos se volcaron más en la campaña, pero ya era muy tarde para deshacer el mensaje o la línea trazada. En Facebook, accidentalmente, entré a un link donde días antes de las elecciones se “estaban apuntando para pedir la cabeza de Miguel Vargas el 17 de mayo”.
Balbina Negreira es médico
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