Es impresionante la forma insensata de como la gente critica, juzga y condena a las parejas con diferencia de edad que deciden unirse, ya sea en matrimonio o simplemente se mudan en un hogar a convivir juntos.
Aunque la mayoría piense que la razón se basa fundamentalmente en el interés monetario que pueda tener uno de los dos, mi opinión y espero que la de otros también sea basada en muchas más razones, porque si bien es cierto que existen casos así, tampoco sería menos cierto que existan otros motivados por el amor, por un amor diáfano y desinteresado en lo material.
¿No podemos creer en un Amor apoyado en la confianza y en la seguridad de sentirse protegido por un caballero y su armadura?, no me refiero a que solo el hombre brinde seguridad, ni quiero pecar de machista rezagado; sin embargo, la mayoría de quienes son juzgados son aquellos hombres maduros y más aún si son famosos, que les doblan las edades a esas jóvenes con quien se casan o simplemente mantienen un idilio.
Hay que recordar que cada ser humano tiene sus sentimientos propios y solo él debe tomar sus decisiones y saber con quien desea compartir su vida.
¿Será la edad un prejuicio o un tabú suyo?, esa debería ser siempre su decisión, no la de los demás, nunca permitan que terceros encaminen su relación por un desfiladero, llevándola al punto de la duda, porque ese tipo de personas son las hacen su vida placentera llevando y destruyendo la de los demás.
Así como la belleza es relativa, lo que es bello para mí, talvez para ustedes no sea y hasta pueda que sea feo o irrelevante, de esa misma forma es la edad, recuerde que no existe ningún código de amor que determine la edad del enamorado.
Sé de un caso en el cual a un hombre se le presentó la oportunidad de un gran amor, en el cual existía una diferencia de casi 15 años de edad, ella era toda una princesa, poseedora de una gracia inefable de esos amores de ensueño y aunque en varias charlas se trató el tema y hasta se desestimó, en el fondo fue una de las razones por las cuales no llegaron a pasar frente a un altar.
Será que nadie reconocerá que un trato afable, un apoyo incondicional, una experiencia administrada por grandes sorbos de caballerosidad, gentileza, atención y un alto grado de respeto, serían interesantes motivos para permitir que nuestras emociones nos alcancen y seamos seducidas por personas de mayor edad.
La panacea inmediata a la agobiante soledad es la unión impulsada por la atracción física, que podría ser el primer peldaño para el nacimiento de una unión marital, digo podría porque este punto también es relativo, depende mucho de cómo somos, ya que hay personas de todo tipo y para el amor no existe un patrón a seguir.
Cada uno por separado debe luchar por buscar lo más próximo a la persona que buscamos o con la cual soñamos, y al encontrarla hacer caso omiso a su edad, concentrarnos e intentar ver más allá de sus hombros, escudriñar en el tinglado de su corazón hasta tanto usted se asegure si puede y desea convivir con esa persona...
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