Son tantas las cosas que acontecen en República Dominicana que muy a pesar de la creencia de que los dominicanos perdimos la capacidad de asombro ante lo ordinario y grotesco, nos dan de frente y con crudeza algunos hechos punibles que en lugar de movilizar a las autoridades policiales y judiciales, se constituyen en actos de un circo al que asistimos todos los dominicanos, sin excepción.
Es tanto el miasma de la podredumbre de lo que estamos viendo que solo podemos clamar: ¡Dios mío, hasta cuándo!
La triste paradoja es que son las autoridades –a todos los niveles– las que con sus deyecciones de “indelicadeza” siguen asombrando a todo el país.
El señor Arturo del Tiempo Márquez, propietario de la Torre Atiemar, es un español que uno de los ilusionistas palaciegos de este país sacó de su sombrero mágico, es el mismo ciudadano español preso en Gaba, Madrid, por su vinculación a un alijo de 1,200 kilos de cocaína que fue llevado desde República Dominicana hasta la madre patria.
Es tanto el encanto que emana que hasta el ciudadano Presidente no solo dio el picazo en la citada torre, sino que se reunió con él en Palacio Nacional dejando constancia –mediante una foto– para lo inmediato y la posteridad.
Como si eso fuera poco, el Banco de Reservas le prestó a Del Tiempo Márquez los cuartos para construir la torre, no obstante haber sido rechazado por dos bancos nacionales, previas investigaciones.
En otro orden, pero siguiendo el mismo trayecto, no del sol, sino de las drogas, cuatro personas que salieron del país en una lancha fueron capturadas con 200 kilos de cocaína llegando a Puerto Rico. La tripulación estaba compuesta de la siguiente forma: dos panameños, un puertorriqueño y un dominicano, este último –igual que Agosto– tenía un carnet del DNI.
Mientras que un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos denuncia la corrupción de la Policía y sus prácticas, desde torturas hasta asesinatos.
En el plano económico, el Congreso hizo ley el proyecto de bonos soberanos que le permite al Gobierno salir con un fólder debajo del brazo a buscar mil millones de dólares para seguir hipotecando más al país, convirtiendo así la deuda externa en eterna.
Otro de los escándalos recientes es el que ha generado el tema del barrilito sin que hasta el momento ninguna autoridad se comprometa con su eliminación, apenas con su suspensión por un mes. Y aunque usted no lo crea, todo esto sucedió en una sola semana.
José Marte Piantini es abogado y pastor evangélico
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