Es indignante y me llena de vergüenza ajena, dada las necesidades que hay en este país, el famoso sistema de dinero extra que reciben los congresistas de todos los partidos, llamado el “barrilito”.
El barrilito es una burla en la cara al pueblo dominicano. Una afrenta vulgar que hacen y permiten los congresistas, incluyendo la permisividad del presidente del Congreso. Una actitud de mangantes de cuello alto, que van a trabajar y aprobar leyes y préstamos absurdos con sus maletines a la espera de su preciada recompensa. Sin detenerse un minuto para pensar en la situación económica del pueblo dominicano. Pero, ¡qué les importa!
Recientemente, el diputado peledeísta en el Parlacen, Manolo Pichardo, justificó y defendió con su cara muy fresca, de manera aberrante, este sistema del “barrilito”, diciendo “que éste fue creado con la intención de terminar con el desorden y adecentar el Senado de la República”, también dijo que “llamarlo barrilito es una manera despectiva de cómo realmente se llama, Fondo Social Senatorial, y que el partido opositor ha tomado ese tema como arma de campaña contra el PLD”. Pues mire usted, diputado Pichardo, lo que ustedes están haciendo con el Barrilito llena de estupor al pueblo dominicano, porque nadie se cree el cuento de que el motivo de esos sobresueldos, sea para parar al “hombre del maletín”, y mucho menos para poner el orden, en un lugar, que ya de por sí, viene arrastrando gérmenes de corrupción a grados superlativos, y más todavía, en ningún otro país, civilizado, por supuesto, existen estas dádivas, tan peculiares y llamativas, de las que personas como usted se apropian por derecho propio.
Entienda, diputado, que los congresistas están sentados en sus curules para velar por leyes de beneficio para el país, no para que cada uno de ustedes salga cada cuatro o seis años, del Congreso siendo millonarios. Para eso usted no fue elegido.
Le informo que su famoso “hombre del maletín” sigue pululando por los corrillos del Congreso, pero desde hace un tiempo, ya no es uno, sino varios hombres del maletín. Si en este país hubiera una verdadera justicia, con jueces íntegros y que se respeten, llamaría a sentarse en un banquillo a todos y cada uno de los congresistas que permiten y se benefician cada día de ese “barrilito”, cuestionarlos al respecto y hacer una exhaustiva investigación sobre este sistema patético.
No entiendo hasta dónde llegará la avaricia de los Congresista que ocupan las curules del Congreso en nuestro país, y ahora los tendremos por más tiempo, gracias a la chapuza de la nueva Constitución que aprobaron recientemente ellos mismos.
Dunia De Windt es periodista
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Comentarios (1)
Realmente que nuestros congresistas se burlan de nuestra inteligencia, con tal descaro , y lo peor es que el pueblo sigue silente, sin reaccionar a tantos abusos de poder .
Seguimos siendo testigos de como los ricos se hacen más ricos y los pobres cada día más pobres y aun así no reaccionamos.