Algunas personas podrían pensar que la Biblia, cuyos primeros libros fueron escritos por Moisés hace más de 3,500 años, ha perdido vigencia en esta época postmoderna y de la revolución del conocimiento; pero la palabra de Dios es como el sol, que no obstante los millones de años de existencia, no pierde su importancia.
La distancia espacio – temporal entre los autores de este libro sagrado y los receptores de hoy se acorta formando el círculo hermenéutico, que consiste en acercarse al contexto de los escritores y regresar al contexto del intérprete.a
Félix Hernández Teólogo
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