Comenzamos un nuevo año cargados de expectativas en todos los órdenes como país, pero es un año nuevo en el que seguimos arrastrando las lacras que tenemos bien arraigadas en nuestra sociedad.
El 2009, parecido a otros anteriores estuvo marcado por constantes actos de violencia que no cesaron ni una semana durante los doce meses que tiene un año.
Los tiroteos, asesinatos entre bandas de narcos, intercambios de disparos a cualquier hora del día, robos, narcotráfico, lavado de dinero, avionetas abandonadas o incendiadas cargadas de droga, fueron la comidilla y el contenido de las redacciones de todos los medios.
También fue un año protagonizado por acuerdos políticos de aposento entre importantes líderes partidistas, cambios de partidos de algunos dirigentes, un clientelismo por parte del Gobierno que no finaliza, al contrario, se incrementa más, una demagogia propia de los años de la dictadura Trujillista, con ministros prepotentes y desafiantes.
Un gobierno con un gobernante que ha sido y será mucho ruido y pocas nueces.
Además, el escándalo por excelencia que todavía hoy sigue acaparando portadas, el caso de los prófugos por narcotráfico Sobeida Félix y José Figueroa Agosto.
A partir de este hecho, siguen cayendo personas involucradas con estos dos individuos con mucho que ocultar, y otro desgraciadamente asesinado en la puerta de su casa en pleno barrio residencial de Bella Vista y el mismo día de Nochebuena, y que seguro, conociendo las cosas que envuelven este tipo de negocios, no será el primero ni el último.
En este caso de estos dos prófugos y su actividad de lavado de dinero y narcotráfico se presume que hay muchas personas involucradas, quienes están haciendo todo lo posible por no salir en los medios.
El 2009 fue un año de grandes desafíos para las autoridades que tienen el deber de salvaguardar la tranquilidad del país.
El Ejército, la Policía, la Marina de Guerra, que jamás se había visto empañada en tantos y tantos negocios sucios, la DNCD, con sus respectivos cambios internos, ha sido la protagonista indiscutible del año finalizado por los múltiples e incontables casos de droga que han sido descubiertos por estas autoridades.
Por supuesto, queda mucho por hacer por parte de estas autoridades, donde en algunas de sus dependencias urge un saneamiento a sus oficiales.
Como país, seguimos endeudados más que nunca con organismos internacionales, que nos saldrá bastante caro pagar, pero el Gobierno sigue en las mismas.
En definitiva, el 2010 es un año de grandes metas y proyectos en todos los órdenes de la vida del dominicano, porque la crisis económica continúa y de momento no tiene fecha de finalización.
Dunia De Windt es periodista
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)