La aprobación relámpago por parte del Congreso del Proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado para el 2012, ha consternado a una parte de la población. Muchos pensaban que dicho Proyecto daría lugar a un diálogo abierto entre legisladores y la sociedad, con la esperanza de que algunas de las aspiraciones y reclamos de diferentes sectores pudiesen ser acogidos favorablemente por el Congreso.
Pero no fue así.
El partido de Gobierno, ejerciendo el poder a plenitud, instruyó a sus congresistas aprobar a la mayor brevedad posible el Presupuesto. El Congreso disponía de un máximo de 90 días para analizar y modificar el Proyecto de Presupuesto, abriendo espacios de discusión con todos los sectores del país que quisieran contribuir para alinear la asignación de recursos públicos con las prioridades de la gente.
Los estrategas políticos del Gobierno sostenían que una discusión larga y prolongada, dando participación a todos los sectores de la sociedad, podría acarrear costos políticos mayores, si al final el Presupuesto terminaba aprobándose tal y como fue sometido por el Poder Ejecutivo. Se optó, por una aprobación en tiempo record.
En 20 días y sin abrir espacios para la discusión con la sociedad. Prevaleció el criterio de pagar un costo político ahora, de magnitud desconocida, por la aprobación atropellada, entendiendo que el disgusto con los días irá desapareciendo, hasta quedar en el olvido cuando la campaña electoral entre en calor. Es una apuesta que ha hecho el partido de Gobierno y sólo el tiempo dirá si fue o no políticamente correcta.
La actuación del Gobierno del PLD con la aprobación del Presupuesto del 2012 debería constituir una lección para todos los sectores que en el pasado reciente prestaron poca atención a la advertencia del principal partido de oposición del país, sobre los riesgos que asumiría la sociedad dominicana, si el PLD lograba el objetivo de convertirse en el controlador de todos los poderes del Estado dominicano.
Se advirtió que detrás de ese objetivo, prevalecía la idea de convertir al PLD en una entidad política similar al PRI de México, partido que logró controlar el Poder Ejecutivo durante 71 años seguidos, dando paso a un sistema de democracia secuestrada por un partido político. El sueño del partido único.
No fueron pocos los que interpretaron la advertencia del PRD como una exageración. La realidad, sin embargo, ha mostrado cómo a través del uso inescrupuloso de los recursos del Estado, el PLD ha logrado reelegirse para controlar el Poder Ejecutivo en el 2008-2012, y tener el control del Senado de la República (31 de 32 senadores), la Cámara de Diputados (99 de 183 diputados), el Consejo Nacional de la Magistratura (5 de los 9 votos posibles en situación de empate), la Junta Central Electoral (3 de los 5 jueces que la conforman), y la Cámara de Cuentas (4 de sus 5 miembros de su Pleno).
A esos poderes controlados por el PLD se agregarán, en las próximas semanas, el Tribunal Electoral, el Tribunal Constitucional y la nueva Suprema Corte de Justicia.
¿Cómo se ha llegado a lo anterior? Gracias a la enorme debilidad institucional que exhibe nuestro sistema político para hacer valer el principio de igualdad de oportunidades entre los contendientes que debe prevalecer en todo proceso electoral democrático.
La Misión de Observación Electoral de la OEA, en su informe preliminar sobre las elecciones presidenciales del 2008, manifestó su honda preocupación debido al uso de recursos del Estado por parte del Poder Ejecutivo para favorecer la reelección del candidato oficialista, destacando los pagos irregulares con recursos del Presupuesto del Gobierno Central, a militantes del PLD a través de “nominillas”, y el uso de publicidad estatal con fines proselitistas.
Participación Ciudadana su Informe Final de la observación de las elecciones congresuales del 2010 señaló que “el uso de los recursos del Estado en la campaña constituyó un hecho constatable, que implicó una franca violación a la ley electoral y contribuyó a generar condiciones de total inequidad en la competencia electoral.”
Reveló que a lo largo de la observación de la campaña se apreció la participación de instituciones del Gobierno, favoreciendo a determinados candidatos, fundamentalmente por la vía del Plan de Asistencia Social de la Presidencia, los Comedores Económicos, la Lotería Nacional, la Tarjeta Solidaridad y Obras Públicas.
Es ahí donde la sociedad civil debería concentrar todos sus esfuerzos. Luchar, como se ha estado haciendo en el caso del 4% de la Educación, para que se introduzcan las reformas necesarias que garanticen el principio de la igualdad de oportunidades para todos los que compitan en nuestros procesos electorales.
Aunque meses atrás todavía algunos pensaban que el Presidente de la República y del PLD no le interesaba que su partido retuviese el control del Ejecutivo en el 2012-2016, la mayoría de ellos hoy reconocen que estaban equivocados. Quizás fueron despertados de ese sueño cuando el Presidente Fernández, afirmó hace unas semanas en Nueva York que, gracias a la aprobación el pasado 15 de julio del año 2011, de las revisiones del acuerdo con el FMI, su Gobierno podrá utilizar una partida de RD$40 mil millones para financiar una serie de acciones públicas que permitirán recuperar la imagen del Gobierno y de esa manera revertir el pobre posicionamiento electoral del candidato de su Partido.
El PLD tiene un objetivo muy claro: controlarlo todo y no dejar ningún espacio abierto a la oposición. No le interesa la existencia de pesos y contrapesos, de chequeos y balances, que han facilitado el fortalecimiento institucional en las democracias más avanzadas del mundo.
La sociedad dominicana, el próximo 20 de mayo del 2012, tendrá la oportunidad de decidir si complacerá los deseos del PLD de afianzar su proyecto de partido único, con lo cual en el período 2012-2016 dicho partido podría gobernar como lo hicieron los dictadores en los países árabes que recientemente han sido desplazados del poder y de la vida terrenal.
Me imagino que el CONEP, la AIRD, la ABA, la ADOEXPO, la ACIS, la ASONAHORES, la ADOZONA, la ASIEX, la INFADOMI, la FDC, la FAI, la AEIH, la ADIE, y la CODOPYME, entre otras asociaciones empresariales del país, están plenamente conscientes de que si el PLD alcanzara su objetivo de controlar absolutamente todos los poderes del Estado dominicano en el período 2012-2016, así como aprobaron un Presupuesto para el 2012 en 20 días, para minimizar los costos políticos, podrían aprobar una reforma tributaria, sin escuchar a nadie, en menos de una semana.
Que nadie luego se sienta sorprendido. El PLD ha logrado independizarse económicamente de la sociedad. No son pocos los que especulan que el Comité Político del PLD tiene bolsillos más profundos que los de todos los miembros que conforman los comités ejecutivos de todas las asociaciones empresariales del país. Después de todo, ese es uno de los requisitos para llegar a convertir un partido político en partido único: su total independencia económica. Y eso, el PLD, ya lo logró.
Los artículos de Andy Dauhajre en El Caribe
pueden ser leídos en www.miprd.org/andy
Comentarios (0)